Recordando al primer y único gato en Viajar al Espacio

Los estadounidenses eligieron simios, soviéticos y chinos eligieron perros, pero fueron los franceses los primeros y únicos en enviar a un gato más alto y más lejos que nadie, quizás para llevarle la contraria al resto de potencias espaciales. Ayer se cumplieron 55 años (1963) en que Félicette se convirtió en la primera gata en el espacio.

Pero antes de aquella odisea felina, el CERMA (Centre de Enseignement et de Récherches de Médicine Aéronautique) de París, consideró prioritario el lanzamiento de animales para llevar a cabo investigaciones sobre los efectos de la falta de gravedad, y así el 22 de febrero de 1961 se lanzó el cohete Véronique AGI24 con la rata Héctor, alcanzando una altura de 111 kilómetros, superando así la subjetiva frontera del espacio (cien kilómetros) y convirtiéndose de paso en el primer ‘ciudadano’ espacial francés.

Después de mandar tres ratas al espacio, el gobierno francés decidió que ya era hora de enviar un animal más ‘digno’ y pronto comenzaron los preparativos para enviar gatos al espacio. Nadie entiende muy bien por qué un gato (puesto que no son muy buenos para acatar órdenes), pero se seleccionaron 14 felinos como candidatos. Los infelices animales fueron sometidos a todo tipo de pruebas -ruidos, vibraciones, cámaras de vacío, centrífugas, etc.

Después de innumerables pruebas, los elegidos serían Félix y Félicette. En un principio Félix sería el elegido para la misión, pero inexplicablemente escapó antes del vuelo. Quizás le quedaba una sola vida, quién sabe, pero a raíz de su fuga Félicette fue ascendida de ‘suplente’ a ‘tripulación principal’. La gata despegó desde Hammaguir el 18 de octubre de 1963 mediante el cohete Véronique AGI47 y poco después alcanzó una altura récord de 156 kilómetros. La gata pudo disfrutar de cinco minutos de ingravidez en su pequeño contenedor. Ningún gato había llegado tan lejos.

 

La cápsula aterrizó según lo previsto 13 minutos después del lanzamiento. Félicette estaba viva, aunque algo magullada. La telemetría mostró que el animal había experimentado hasta 9,5 g durante el ascenso y 7 g en el regreso a la Tierra. Félicette se convirtió en una celebridad.

El 24 de octubre de 1963 despegó otro gato desde Hammaguir en el cohete Véronique AGI50, pero moriría pocos minutos después por culpa de una explosión en el lanzador. El nombre del gato (si lo tuvo) nunca fue hecho público, tal vez para reducir los efectos mediáticos de la tragedia. En todo caso, el desdichado felino no alcanzó el espacio y solamente llegó a 88 kilómetros de altura. Tras el fracaso, Francia suspendió los vuelos suborbitales de felinos, por lo que hoy Félicette continúa siendo el único gato que ha superado los cien kilómetros de altura.

Félicette fue la primera gata en el espacio, pero no la única en experimentar la microgravedad, pues a partir de esto, los norteamericanos simularon vuelos parabólicos con gatos:

Más información https://www.space.com/38702-felicette-first-space-cat-memorial-kickstarter.html

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